Sebastián Canedo
Por: Lola Bustamante

Con un espíritu creativo y visionario, este diseñador, busca siempre ir un paso más allá de lo obvio y lo convencional, convirtiendo sus experiencias en influencias para su trabajo y su estilo de vida, experiencias como las que vivió en Bali, que le permiten llegar cada vez más alto.
¿Cómo describes tu experiencia de viaje en Bali?
La describo como una experiencia placentera para todos los sentidos.
¿Qué esperabas de la ciudad antes de conocerla?
Nunca voy lleno de expectativas a los lugares que voy a conocer para que de esa manera siempre estar dispuesto a dejarme sorprender.
En 3 palabras, ¿cómo defines Bali?
Wellness, confort y espiritualidad.
¿Cuál fue la mayor y mejor aventura que viviste en esta ciudad?
Subir en horas de la madrugada en moto al monte Batur y experimentar toda su belleza a través de mis sentidos. Me gustó mucho también la famosa fiesta White Party de Kudeta. Disfrutar de los mejores spas de la isla y cabalgar en las playas. Me encantó visitar un templo de murciélagos en el que terminé inclinado hacia aquellos sabios, vestidos de túnicas y turbante.
¿Qué cosas encontraste en Bali que no encontrarías en otras ciudades?
Encontré una cultura de estilo hippie chic llena de elementos elegantes y de buen gusto. La comida me pareció deliciosa. Además de esto, descubrí un concepto de moda muy interesante en el que el lujo es llevado a lo casual, a lo puro y a lo natural sin perder la esencia de la elegancia y el refinamiento. En Bali se vive con lo orgánico, con un estilo de vida saludable. Se es consciente del alma, del cuerpo y de los sentidos en todo momento. Esto último fue lo que más me impactó.
Bali es un destino al que llegan personas de todo el mundo. ¿Cuál crees que pueda ser la conexión entre todos ellos?
Bali no es sólo un destino turístico exquisito, lleno de experiencias placenteras, sino también un refugio espiritual para los viajeros; un refugio para descansar y renovar el alma... un regalo para los sentidos que todos alguna vez en su vida desearían experimentar. Pienso que la sensibilidad por el gusto, expresada a través de los sentidos es el punto en común que tenemos aquellos que decidimos ir a conocer y a vivir Bali, literalmente. La vivencia es un regocijo total.
Sabemos que eres director de arte, ¿te inspiró de alguna manera en tu trabajo el haber estado allí?
Por supuesto. La elegancia encontrada en lo minimalista, en la influencia que dejó el art déco y en todo lo visual es de un gusto perfecto, un gusto a través del cual yo fluyo plenamente para llegar a mis creaciones.
En Bali encontré y capté la perfecta combinación del lujo, con lo esencial, con lo natural... concepto que considero es el ideal para explotar y desarrollar mi carácter creativo.

